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Terra
La Coctelera

Cielo Raso

Me iluminaba alguna vez tu cara, tu casa, y hasta tu cielo raso.
Sentía cien sabores diferentes recubriendo el paladar hasta fundirse en mi conciencia. Por vos ya no hablo.

Soñaba pesadillas, pero duraban un segundo.Despertaba en silencio, y exhausta, me daba vuelta dándome la espalda. Y me dejaba dejar de ser.

caminata

Los pasos son constantes, sonando siempre igual. De vez en cuando un tono mas suave para esquivar algún objeto en la vereda. Pero siempre igual. Tarareando lo mucho que me gustaba lo que le hacías a mi cabello, meto la mano en mi bolsillo buscando un papel. ¿Qué fue lo que me susurraste?...solo encuentro restos de tabaco y una moneda diminuta. Yo se que algo dijiste, estoy seguro que susurraste. Escucho un timbre oxidado y me recuerda a aquella pareja de enamorados en el cuarto de al lado que solamente soltaba desgarrados ladridos.

Dejándome llevar aun por mis pasos constantes vuelvo a escuchar rechinar ese timbre, un ruido sucio.

Y los ladridos se volvían incesantes, cada vez más fuertes, y me acuerdo que no te soltaba y tu a mi tampoco. Mi moneda caía al piso y quedaba congelado el eco.

Es la misma pero sin los restos de tabaco. Sigo buscando el papel, pero no aparece.

Saco la moneda del bolsillo…susurraste algo concreto, pero, ¿Qué fue?. La moneda se pasea entre mis dedos al compás del tarareo. Y se suman nuevos pasos, un tanto más veloces que los míos. Podría compararlos con mis pisadas brutas bajando tu escalera unos minutos atrás.

Tuve que soltarte para levantarla del suelo y devolverla a mi pantalón. Volví a mirarte y estabas ida, pero no recuerdo lo que me dijiste. Si hubieras subido el tono de voz…

Los pasos por detrás de mí aceleran, me alcanzan y algo casi me golpea. Me pasa y sigue como si nada. El timbre se acopla. Me asustan los ladridos. La moneda cae al piso. El eco se congela.

“Calle 27, casa 201. María”…susurraste al dejar caer los pedacitos de papel.

Guardo mi moneda diminuta en mi bolsillo y cruzo la calle. Golpeo la puerta, porque estoy llegando a su casa.